Opinion

¿QUÉ OTRA COSA HEMOS HECHO ADEMÁS DE ELEGIR?

Agregado el

Eduardo Morán C.No obstante haber comprobado que mejores procesos electorales no han producido mejores gobiernos, otra vez mañana, tarde y noche los ciudadanos somos bombardeados por los órganos electorales sobre la panacea que es acudir a votar, mientras los partidos nos retacan cada 5 minutos las maravillosas cualidades de sus candidatos, y en el colmo del cinismo, nos informan de su incansable lucha, esmero y resultados (?) en favor del país.Si la definición básica de democracia es un gobierno del, por y para el pueblo, entonces habrá que decir que en México tal sistema de gobierno no existe, pues a la fecha hemos gastado tiempo, esfuerzo y miles de millones en modificar, normar, vigilar y validar nuestros procesos electorales, pero hemos dejado intactas e igual de inoperantes las instituciones que nos permitan controlar los gobiernos que elegimos, así pues, la democracia en México termina el día de la elección. Es tan ridículo este asunto, que tenemos un instituto que puede multar a los partidos políticos por exceder los gastos de campaña, pero nadie es castigado si el costo de una obra pública duplica o triplica su presupuesto. Si lo que todo mundo desea y reclama son mejores gobiernos, es claro que no es solo acudiendo a votar como podremos conseguirlos, pues como lo comprobamos con cada nuevo ayuntamiento que elegimos, ningún beneficio nos aporta cambiar cada 3 años a todos, repito a todos nuestros funcionarios de 1er. nivel, ya que el problema no es a quién o cómo los elegimos, si no la secrecía con que les seguimos permitiendo gobernar.Un dato revelador que propicia este problema, es que el gobierno del estado destinará este año 503.7 mdp a vigilar los procesos electorales y solo 13.3 en el órgano que informa cómo, cuánto y en qué se gastan los recursos públicos, y a nivel federal el asunto es peor, pues el INE gastará este año 24,215 mdp, el TEPJF 3,800 mdp, mientras el INAI solo 1,098 mdp. Este absurdo es uno de los incentivos para que muchos ciudadanos se involucren activamente en los procesos electorales, pues les consta que un cargo de medio pelo en un ayuntamiento los mata de inmediato, es decir, de repente y sin otra causa que lo explique pasan a mejor vida. Es contradictorio que si los ciudadanos buscan mediante su voto darse gobiernos que respondan a sus demandas, una vez que los elige se olvida del objetivo que busca al votar. La única explicación que encuentro a esta incoherencia, es que el fin que busca el ciudadano al participar en los procesos electorales no es conformar mejores gobiernos, si no poder participar en los beneficios que produce ser parte de una administración municipal, vía la corrupción y el amiguismo.Como seguramente muchos electores se sentirán ofendidos por esta última afirmación, debo decir que a todos nos consta como en solo 3 años, muchos funcionarios y exfuncionarios exhiben impunemente sin el menor asomo de vergüenza, fortunas imposibles de adquirir de otra forma que no sea la corrupción que la opacidad en el manejo de los recursos públicos propicia y permite, sin embargo, el elector aparte de decirse harto y hasta ofendido por el descaro de esos funcionarios, poco o nulo interés muestra en erradicar esta práctica, pues en lugar de organizarse para evitarla, lo hacen para formar parte de la nueva banda de saqueadores.Me resulta difícil creer que el grueso del electorado realmente está harto de la corrupción, sobre todo porque las campañas políticas están plagadas de ella, dinero privado a raudales, trampas, simulación, compra de votos y sobornos mal disfrazados son el común denominador de ellas, todo mundo lo sabe, pero basta que lo inviten y encantado se integra a cualquier campaña, no por creer que su candidato resolverá los problemas que tenemos, si no con la esperanza de obtener alguna canonjía o puesto en el siguiente ayuntamiento.Mientras los ciudadanos sigan observando como cualquier pelantrín se hincha de lana repentina e impunemente, por el solo hecho de participar en una administración municipal, hará todo lo posible para participar primero en la campaña y después en el saqueo. Si en realidad lo que buscamos al votar es tener mejores gobiernos, es preciso entender que el voto solo sirve para definir quienes encabezarán la administración pública, pero ninguna injerencia tiene en cómo harán dicha administración. La honestidad y eficacia de ésta, dependerá de la información oportuna y fehaciente que tengamos sobre cada peso que gasta el ayuntamiento.Hace solo 25 años era impensable que otro partido distinto al PRI gobernara, pero esto cambió porque pudimos construir una institución con la suficiente fuerza, herramientas y credibilidad para lograr pacíficamente la alternancia, de igual manera, disminuir la corrupción solo será posible si logramos conformar una institución que nos permita conocer detallada y oportunamente en qué gasta cada peso nuestro ayuntamiento. Cuando esto ocurra poco importará a quienes elegimos, pues como hemos visto, el nivel de corrupción en nuestros gobiernos depende de la facilidad, secretismo e impunidad con que se puede disponer de los 500 mdp que conforman el presupuesto anual del ayuntamiento, y no de la calidad moral de los individuos que los administran, pues por muy rata que sea el funcionario, tendrá que medirle muy bien el agua a los camotes antes de involucrarse en una tranza, pues sabrá que cada centavo que gaste estará sujeto al escrutinio público.Acudamos pues a votar por quien se nos pegue la gana, pero entendamos que no requerimos elegir a un iluminado, lo que urge es iluminar la administración pública, pues hasta hoy, de nada nos ha servido cambiar simplemente el nombre y filiación de los ladrones. O bien dígame usted ¿Qué otra cosa hemos hecho además de elegir?Es todo

Presiona para comentar

Más Populares

Copyright © 2019 la voz de zihuatanejo, con programacion y diseño de sercommex.com.